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La inteligencia artificial generativa está abriendo nuevas posibilidades en la producción audiovisual. Permite crear escenarios, reconstruir épocas y desarrollar recursos visuales que hasta hace ahora era impensable utilizar en un programa de televisión. Sin embargo, incorporar esta tecnología a un formato no significa ni mucho menos reducir el trabajo del equipo. En determinados casos, puede exigir incluso más dedicación, conocimiento y control de la herramienta.
Así lo explica Alberto Olivas, director de Los Crononautas, formato que actualmente está en emisión en cuatro canales autonómicos, al hablar del uso de IA generativa en el programa: «El uso de inteligencia artificial en determinados fragmentos exige muchísimos más recursos humanos, muchísimos más recursos de documentación, porque tenemos que recrear lo más fielmente posible cómo era un escenario, una ciudad, cómo vestía la gente, cómo hablaban».
Su reflexión pone el foco en una cuestión fundamental: la tecnología puede generar imágenes, pero conseguir que esas imágenes tengan sentido dentro de una producción audiovisual requiere dirección, investigación y criterio.
La IA no lo hace todo: exige más trabajo y supervisión
En Los Crononautas, programa divulgativo y cultural enfocado a públicos de distintas edades, la inteligencia artificial se ha puesto al servicio de la historia y se utiliza para construir recreaciones que forman parte del relato. No se trata únicamente de generar imágenes aisladas o recursos visuales breves. Algunas de estas secuencias alcanzan los tres minutos y se plantean con una dimensión narrativa y visual cercana al lenguaje cinematográfico.
Esto implica un trabajo de supervisión constante. Hay que comprobar que los personajes mantienen su continuidad, que los elementos de cada escena son coherentes y que no aparecen errores históricos o narrativos que puedan romper la credibilidad de la historia.
Quico Taronjí, presentador de Los Crononautas en Telemadrid, lo resume desde su experiencia en el programa: «Cuando trabajas con inteligencia artificial tienes que estudiar, tienes que investigar mucho más. En Crononautas las secuencias de inteligencia artificial son casi casi como el cine. Hay que estar muy encima de los personajes para evitar errores históricos y narrativos».
La IA puede facilitar determinadas fases del proceso, pero exige una necesidad mayor para revisar, corregir y tomar decisiones. Cuanto mayor es la ambición de la recreación, mayor es también la responsabilidad del equipo que la dirige.
El trabajo que la tecnología no puede sustituir
Para recrear una época con rigor no basta con obtener una imagen visualmente atractiva. Primero es fundamental conocer cómo era realmente el entorno que se quiere representar.
La arquitectura de una ciudad, el vestuario, los objetos cotidianos, las costumbres o la manera de hablar de sus habitantes son elementos que deben responder a una investigación previa. En este proceso, la documentación histórica y la consulta a especialistas resultan esenciales para determinar qué puede encajar en una escena y qué elementos podrían generar una representación incorrecta. El equipo de contenidos incorpora las nuevas oportunidades que le ofrece la tecnología, para ser capaz de materializar lo que la creatividad es capaz de imaginar para hacer un contenido lo más atractivo posible.
La tecnología no sustituye nunca ni el conocimiento ni la experiencia del equipo técnico y de contenidos . Al contrario, cuando se utiliza para reconstruir contextos históricos, como es el caso de Los Crononautas, necesita una base documental sólida que oriente la generación de imágenes y permita detectar posibles errores.
En este sentido, el trabajo tradicional de una producción televisiva —investigar, documentar, consultar fuentes y contrastar información— sigue siendo imprescindible. La diferencia está en que ahora se incorpora una herramienta capaz de transformar ese conocimiento en recreaciones visuales de gran complejidad.
De la recreación visual a la inmersión narrativa
El objetivo de estas secuencias va más allá de mostrar cómo pudo ser un lugar o una época. En Los Crononautas, la recreación permite introducir a los presentadores en escenarios históricos y hacer que formen parte de ellos.
Como explica Alberto Olivas, se trata de conseguir «algo mágico»: trasladar a los presentadores a una época que dejó de existir hace cientos o incluso miles de años. Para lograrlo, cada elemento visual debe contribuir a que el espectador perciba ese entorno como un espacio coherente y pueda sumergirse en la historia. Es todo un viaje en el tiempo lleno de realidad para el espectador.
Es ahí donde la inteligencia artificial adquiere un verdadero valor narrativo. No funciona como un recurso tecnológico independiente, sino como una herramienta al servicio del contenido, capaz de ampliar las posibilidades de contar historias y acercar al espectador a realidades que ya no existen.
Inteligencia artificial con criterio audiovisual
La incorporación de IA generativa a la televisión plantea nuevas oportunidades, pero también exige profesionales capaces de entender tanto sus posibilidades como sus limitaciones. La tecnología, por sí sola, no garantiza el rigor, la calidad ni la coherencia de una producción.
La experiencia de Los Crononautas demuestra que innovar no consiste únicamente en utilizar nuevas herramientas, sino en integrarlas con conocimiento, investigación y una intención narrativa definida.
En MBC Content entendemos la innovación aplicada a la producción audiovisual desde esa combinación: inteligencia humana bien orientada, experiencia audiovisual, y la tecnología aplicada a una intención creativa. La clave no está únicamente en lo que la inteligencia artificial puede generar, sino en lo que un equipo profesional es capaz de hacer con ella.